Me decía a mi misma que debia cambiar mi vida, cambiar mis hábitos por unos nuevos, cambiar mi mindset, mejorar mis competencias, alcanzar objetivos. Al inicio parecía funcionar muy bien…
Nací en Nicaragua, me trasferí en Italia en 2019.
En 2021, ya existía alguien que me llamaría mamá
Y desde ese entonces había decidido explorar mi propio centro y querer más de la vida.
Parecia funcionar bien, que había encontrado mi camino.
Inicié con una lista de deseos, mi “check list to do” del dia o de la semana, programar mi budget, leer tanto, una casa más ordenada y sin superfluo, cursos completados.
Gracias a este mismo trabajo de crecimiento personal tenía en claro mis objetivos, aun así ¿por qué continuaba a sentirme fuera de lugar? Había algo que no me pertenecía
En el momento que quería arrancar con un proyecto muy importante, me sentía bloqueada, quería hacer algo que me hiciera sentir importante y con habilidades y lo màs pronto posible.
Las ideas para mi proyecto no se desarrollaban.
No era falta de motivación
No era falta de disciplina
Estaba confundida, insegura, invadida de tanta información y motivación fingida, creyendo que debía sentirme motivada todos los días para crecer.
Decidí detenerme, no hacer nada.
Mejorar mi vida seria una consecuencia de aceptar con gentileza lo que realmente importa para mi viviendo una vida merecida de ser vivida.
Yo tambien sueño de vivir la vida que quiero, pero esta vez la vivo como si ya si hubiera hecho realidad.
Y aquí estoy ahora,
A ti, que persigues un cambiamiento, te acompaño a descubrir la autenticidad de tu vidas sin ideales superfluos.
No te ayudo solo a cambiar vida y a obsesionarte con eso, te acompaño a sentirte a casa contigo misma.

